La sopa más deliciosa del otoño

La naturaleza es muy sabia.

Lo que necesitamos (y queremos) son alimentos de temporada que nos dan los nutrientes perfectos en el momento perfecto. Además son más económicos y al consumirlos estamos en sincronía con la naturaleza. Tres en uno. 

Y para el otoño nada más delicioso que esta crema de calabaza con semillas tostadas. ¡Ufff! Espero con emoción esta época del año para disfrutar de esta delicia.

Las calabazas hacen mucho más que decorar: son alcalinas, bajas en calorías y ricas en potasio, magnesio, zinc, fibra y antioxidantes (¿mencioné deliciosas?). Sus semillas son una maravilla: altas en proteína (incluyendo triptófano, el aminoácido menos abundante en la alimentación de las personas), vitaminas B, grasas Omega y tostadas saben ¡mmmmmm!

No tengo duda que la comida entra por los ojos y con solo ver el color de la sopa se me hace agua la boca. El sabor dulce y cremoso de las calabazas y la consistencia crunchy de las semillas es un deleite para el paladar. 

 

Porciones: 4

Ingredientes:

·      3/4 litro de agua

·      2 jitomates pelados y cortados en cuadritos (mete los jitomates en agua hirviendo por 3 – 5 segundos y va a ser muy fácil quitarles la cáscara)

·      1/2 calabaza mediana

·      2 cebollas

·      1 cda de aceite de aguacate o de coco

·      2 cucharaditas de sal

·      1 pizca de pimienta de cayena

·      1/3 taza de semillas de calabaza peladas y tostadas (ponlas a tostar en un sartén por unos 3 – 5 minutos hasta que estén doraditas, no necesitas aceite)

·      Tus especias favoritas

 

Preparación:

1.     Pica la cebolla y ponla en un olla con 1 cucharada de aceite de aguacate y sal.

2.     Corta la calabaza en pedacitos, quita la semillas, saca la pulpa y agrégala a la olla.

3.     Añade también el jitomate y el agua y cuécela por unos 20 – 25 minutos (hasta que puedas meter un tenedor y veas que está suavecita), agrega sal y tus especias favoritas.

4.     Déjala enfriar un poco, viértela en la licuadora y mézclala bien.

5.     Sirve y decora con un poco de hierbas y semillas de calabaza. 

 

Acompáñala con una rebanada de pan de granos y una ensalada de arúgula y tienes la experiencia completa. 

¿Qué tal? ¿Se te antoja de cena?

Estoy segura que la amarás. 

 

 

                                                                    ¡Amor y calabazas dulces!